Heimarmene


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PREGUNTA: ¿Qué es Heimarmene?

En la Sacra Orden del Corpus Hermeticum Internacional tenemos una palabra para expresar lo que en otras tradiciones se denomina Karma. Karma es una palabra que proviene de una tradición religiosa oriental y en ocasiones no es la mejor para expresar toda la extensión de la definición que queremos expresar. La palabra Karma tiene un significado mucho más amplio en el hinduismo que el que se le da en Occidente y se refiere a conceptos religiosos muy definidos, incluyendo entre estos la posible reencarnación del alma humana en animales, o transmigración de las almas, aspecto que no coincide con la propuesta hermética. Además esta palabra, por ser tan utilizada, aún por las personas que no conocen las tradiciones esotéricas, ha sido mal utilizada o mal interpretada. Es por esta razón que en nuestra orden no se utiliza la palabra Karma o Dharma para expresar la operación de la Causa y Efecto. En nuestra orden utilizamos la palabra Heimarmene.

PREGUNTA: Según algunas tradiciones filosóficas; el círculo de karma o Samsara se puede romper, o sea librarse de nacer y morir ya que el ser no ve la necesidad de volver a encarnarse. Según el Hermetismo, ¿en qué estado debería estar el Ser para no volver a encarnar?

La palabra heimarmene representa en el Hermetismo la Ley que se manifiesta a través de un orden universal y la necesidad. Recordemos que la Tradición Hermética nos dice que por encima de las leyes están los Principios. En otras palabras, los principios son la explicación del funcionamiento del Universo y las leyes son los resultados de ese funcionamiento. Cuando queremos actuar sobre una ley debemos ir a donde ésta se origina: en los Principios Universales. A continuación incluimos una investigación que hemos hecho sobre esta palabra, en lo etimológico, histórico y filosófico.

Heimarmene se refiere al encadenamiento de las causas y los efectos que da lugar a todo lo existente en el Universo. Es una palabra griega que en los textos atribuidos a Hermes Trismegisto, se mantuvo siempre escrita en esa lengua a pesar de las múltiples traducciones que se han hecho del Corpus Hermeticum, tal vez por la dificultad para encontrar una sola palabra que resuma todo lo que en el Hermetismo significa. Es una palabra que define mejor lo que nosotros equivocadamente en algún
momento hemos tratado de explicar a través de la palabra Karma. La palabra Karma tiene un significado mucho más amplio en el hinduísmo que el que se le da en Occidente y se refiere a conceptos religiosos muy definidos, incluyendo entre estos la posible reencarnación del alma humana en animales, o transmigración de las almas que no coincide con la propuesta hermética.

En el Asclepius 39 y 40 de los textos de Hermes, encontramos referencia a esa palabra, y de como se acompaña de la Necesidad y el Orden: “Lo que llamamos Heimarmene, Asclepio, es esa necesidad que preside en todo el curso de los acontecimientos, uniendo los unos a los otros mediante una cadena continua…. ”
Heimarmene va en primer lugar y concibe los comienzos de todas las cosas, mientras que la Necesidad hace encadenar sus efectos últimos a todas las cosas que han comenzado a ser gracias a la acción del Heimarmene. Una y otra tienen como consecuencia el Orden, es decir, la textura y sucesión temporal de todo cuanto debe realizarse.
Podemos comprender entonces que Heimarmene es el encadenamiento de causas y efectos que dan lugar a todo lo existente, se manifiesta por la Necesidad y se lleva a cabo a través de un Orden. Al ser una Ley, está “por debajo” de los Principios, si queremos modificar nuestro Heimarmene, debemos entonces trabajar con el Principio de Causa y Efecto, Mentalismo, Generación etc., para generar nuevas causa que produzcan los efectos que deseamos en nuestro proceso evolutivo.
Ahora algo sobre la etimología:

El término eimarmenh (“ heimarmene”) es una palabra del griego clásico que significa “suerte”, “destino” o “parte atribuida por el destino”. También “el destino que se hace”. Este sería el significado que más nos interesa a los estudiosos de la Filosofía Hermética.
Es el sustantivo correspondiente al participio perfecto pasado del verbo meiromai, que significa “tomar parte”. También esto es interesante ya que no deja al ser humano fuera de la decisión, más bien parece decir que “toma parte de la creación de su destino”. La Filosofía Hermética plantea que nosotros somos “arquitectos de nuestro destino”.
El sustantivo eimarmenh está relacionado con el pluscuamperfecto pasado eimarto (“heimarto”, con sentido impersonal), que significa “ha sido atribuido por la suerte u ordenado por el destino”. “Heimarmene” es un participio frecuente en el dialecto jónicoático (aproximadamente entre los siglos V y VII d.C.), y proporcionó un nombre para “destino” que eventualmente reemplazaría al término moira (“moira”). “Heimarmene” se registra en los diálogos Fedón y Gorgias de Platón, y en escritos de Demóstenes, textos que se ubican alrededor del siglo IV a.C.

La propuesta hermética plantea la posibilidad que tiene cada individuo de crear su propio destino. Esta afirmación está apoyada en el Principio de causa y efecto, que establece que: “Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo con la Ley.” Este Principio Universal expone que la casualidad es sólo un término que indica la existencia de una causa que no se comprende. Cuando el ser humano comienza su proceso consciente de auto conocimiento, empieza a entender que es responsable de sus circunstancias, a causa de las energías que pone en movimiento.

Supeditada al Principio de Causa y efecto, opera una ley que propone una explicación para los eventos y situaciones diarias que a veces escapan a nuestra comprensión. Se trata de Heimarmene. Esta palabra de origen griego, ofrece varias definiciones, entre las cuales, el estudiante de Filosofía Hermética destaca la siguiente: “El destino que se hace”. En los libros del Corpus Hermeticum atribuidos a Hermes, se hace alusión al Heimarmene como el encadenamiento de las causas y los efectos, que da lugar a todo cuanto existe en el Universo, impelido por la necesidad y manifestándose a través de un Orden.

Heimarmene es entontes, la contestación a las interrogantes de por qué suceden los eventos de nuestra vida. Más aún, hace al ser humano partícipe de la creación de su destino, ya que lo pone en conocimiento de que él o ella, consciente o inconscientemente desata energías que ponen en movimiento causas que eventualmente manifestarán sus efectos. Es por eso, que en su proceso de auto conocimiento, toda persona tiene la posibilidad de tomar en sus manos de forma consciente, las riendas de su porvenir, responsabilizándose de sus decisiones y en pleno uso de su facultad de escoger las energías que quiere poner en movimiento par lograr sus propósitos.

Las enseñanzas de la Filosofía Hermética ofrecen herramientas de aprendizaje que capacitan al ser humano para comprender más y mejor el Universo del cual es parte. El estudio de los Siete Principios Universales y las leyes que operan bajo ellos, permiten a cada individuo generar causas que originen los efectos deseados para su proceso de crecimiento y evolución personal.

Según la propuesta hermética, es la ley natural que se manifiesta por la necesidad y se cumple a través de un orden, responsable del encadenamiento de las causas y los efectos que da lugar a todo cuanto existe en el Universo. Según el Asclepios, libro atribuido a Hermes, Heimarmene responde a la necesidad que preside en todo el curso de los acontecimientos, uniendo los unos a los otros, mediante una cadena continua.

Heimarmene es lo que el Hermetismo plantea como la acción que se deriva del Principio de Causa y Efecto. Recordemos que las leyes naturales tienen características específicas que varían según el espacio o lugar en que se ejecutan. Es decir, son locales y variables. Tal es el caso, por ejemplo, de la ley natural de la gravedad, la cual bajo ciertas condiciones planetarias, no opera. El Principio, por su parte, es universal e invariable. Siempre está en efecto, no importa las condiciones de espacio o lugar. Es por esto que una ley siempre se deriva y está supeditada a un Principio.

El estudio etimológico realizado en nuestra Orden, aclara que la palabra Heimarmene tiene su origen en el griego clásico, y es el sustantivo correspondiente al participio perfecto pasado del verbo meiromai, que significa “tomar parte”. Esta definición resulta significativa, en la medida en que no deja al ser humano fuera de la acción, sino que más bien sugiere que éste toma parte en la creación de su destino. Este participio, frecuente en el dialecto jónico-ático de aproximadamente los siglos V al VII d. C, vino a sustituir el término moira, definido como “destinando”, es decir, “haciendo destino”.

Heimarmene se registra en textos antiguos que se ubican alrededor del siglo IV a. C, tales como los diálogos Fedón y Gorgias del filósofo griego Platón, así como en escritos de uno de los más brillantes oradores de la Grecia antigua: Demóstenes.

PREGUNTA: Si el Heimarmene se manifiesta por la necesidad; todos tenemos o creemos tener diferentes necesidades, algunas físicas como dinero, casa o techo, alimento, cobijo… Y otras necesidades del tipo amor, cariño, compañía… Para pasar también a las necesidades de expresarse o hasta la necesidad de conocimiento.
¿Cómo entender ese concepto de Heimarmene que se manifiesta por la necesidad? ¿Es decir que siempre será un efecto de una causa de una necesidad, y como es de una necesidad entonces será un efecto negativo?
¿Cómo brincar el efecto si de cualquier forma siempre tenemos necesidades? Ya que conocemos nuestras necesidades, ¿Cómo cubrirlas antes de que el efecto nos alcance?
De cualquier forma obtenemos conocimiento de la experiencia vivida, pero, conociendo la necesidad y sabiendo que llegara el Heimarmene, ¿se puede prevenir?
¿Cómo aprovechar al máximo el Heimarmene?

Una ley natural, según utilizamos este término en la Filosofía Hermética, es aquella que se desprende directamente de alguno de los Siete Principios, en contraposición a una ley creada por el ser humano, como por ejemplo, aquella que regula el tránsito vehicular.

Heimarmene, por tanto, es una ley natural debido a que es el aspecto funcional u operativo del Principio de Causa y Efecto.
En Asclepios, uno de los textos herméticos tradicionales, se nos dice cómo interactúan los conceptos de Heimarmene, Necesidad y Orden, de modo que se manifieste el Principio de Causa y Efecto (véase Asclepios 39). Dice: “El Heimarmene va en primer lugar y concibe los comienzos de todas las cosas, mientras que la Necesidad hace desembocar las cosas que han comenzado a ser gracias a la acción de Heimarmene.

Una y otra tienen como consecuencia el Orden, es decir, la textura y sucesión temporal de todo cuanto debe realizarse.” También nos dice que “nada escapa al Orden”. Veamos que aquello a lo que llamamos Necesidad no se refiere a si necesitamos dinero, alimento o cobijo; tampoco a si necesitamos amor o compañía. Cuando hablamos sobre Heimarmene, el término necesidad se refiere a aquella fuerza que desenvuelve la cadena de efectos tomando en cuenta toda circunstancia que acontece en un momento dado.

Pensemos, por ejemplo, en el llamado “efecto de dominó”: Heimarmene sería eso que hace caer el primer dominó y Necesidad sería eso que hace que el efecto continúe, tomando en cuenta todas las circunstancias presentes, como la posición de cada pieza de dominó, la fuerza y dirección con que cada pieza golpea a la siguiente, y demás aspectos modificadores. Podemos además pensar en la relación Heimarmene-Necesidad-Orden como una análoga a la relación voluntad-acción-resultado, respectivamente. Primero va la voluntad que comienza todas las cosas, pero es la acción la que lleva a cabo el desarrollo del asunto en cuestión y el resultado será aquel que corresponde a la acción tomada.
Aunque decimos que el término Necesidad dentro del concepto Heimarmene no se refiere a las necesidades humanas de cosas materiales, emocionales o intelectuales, nuestra disposición ante estas últimas, al igual que la acción o inacción que tomemos frente a ellas, están sujetas a la Causa y Efecto como todas las cosas del universo. Es por esto que el conocimiento de los Principios nos permite dirigir nuestras vidas y no estar a merced de las circunstancias.

Entendemos que algunas de las preguntas que plantea quedan contestadas al aclarar el concepto de Necesidad, sin embargo queremos abundar sobre su pregunta: “¿se puede prevenir (el Heimarmene)?, ¿Cómo aprovechar al máximo el conocimiento del Heimarmene?” Igual que como hemos mencionado anteriormente sobre el Principio de Causa y Efecto, “cada causa tiene su efecto” y ese proceso no lo podemos detener. Sin embargo, en muchas ocasiones la cadena de las causas y efectos continúa debido a que nuestra reacción ante un efecto se convierte en una nueva causa. Cambiando nuestras reacciones no deseadas frente a lo que nos sucede, haciendo los cambios necesarios en nuestra vida, podemos generar causas que tendrán mejores efectos. De esa manera estaremos previniendo efectos indeseados futuros y aprovechando la ley natural de Heimarmene al generar nuevas causas, esta vez beneficiosas para nuestro proceso.

PREGUNTA: ¿Hay forma de “corregir” y evitar un efecto? ¿Quiero decir, una vez que somos conscientes de las causas ya no hay forma de componer, retomar, enderezar, alinear para evitar el efecto o el orden de lo ya causado?

Cuando nos damos cuenta de que hemos generado una causa no deseada, siempre tenemos la posibilidad de enmendarnos. Cuando generamos causas no deseadas, podemos tomar acción para reducir los efectos de esa causa (en caso de que podamos predecirlos). También podemos ver los efectos que ya hemos generado y trabajar para minimizarlos. Si le hemos hecho daño a alguien, podemos trabajar para corregir este daño. Las posibilidades de componer una causa no deseada que hemos generado depende de cada caso en específico. Es por eso que la mejor forma de evitar los efectos no deseados es no generar la causa. En ocasiones esta es la mejor opción, pero es la que más difícil nos resulta. Es por eso que la Filosofía Hermética nos plantea que debemos conocernos a nosotros mismos y que debemos estar alertas a nuestras acciones y reacciones ante las situaciones en nuestra vida. De esta manera generaremos causas conscientemente.

BIBLIOGRAFÍA
1. Bailly, A. Dictionnaire Grec-Français. Paris: Hachette, 1950.
2. Chatraine, Pierre Dictionnaire Etymologique de la Langue Grecque. Paris: Klincksieck, 1990.
3. Pabón S. De Urbina, José M. Diccionario manual Vox griego-español. 15ª ed. Barcelona: Bibliograf S.A., 1982.
4. Sebastián Yarza, Florencio I. Diccionario griego-español. Barcelona:
Ramón Sopena S.A., 1972

Mas sobre a Heirmarmene de forma Practica

Un mensaje de días atrás, nos lleva a plantear para el debate al heimarmene dentro de la propuesta hermética, referida al destino y la libertad. Como primera aproximación, podemos llamar heimarmene al destino que se hace. El mensaje al que aludimos narraba una historia o parábola y su protagonista era el general japonés Nobunaga.

Según el relato, el general decidió atacar, “a pesar de que sólo contaba con un soldado por cada diez enemigos”. Seguro de vencer, se detuvo con sus soldados en un santuario sintoísta. Después de orar, Nobunaga dijo a sus hombres: «Ahora voy a echar -una moneda al aire. Si sale cara, venceremos; si sale cruz, seremos derrotados. El destino nos revelará su rostro». Añade la historia que lanzó la moneda y salió cara; el resultado fue que vencieron sus tropas.

“Al día siguiente, un ayudante le dijo a Nobunaga: «Nadie puede cambiar el rostro del destino». «Exacto», le replicó Nobunaga mientras le mostraba una moneda falsa que tenía cara por ambos lados. ¿El poder de la oración? ¿El poder del destino? ¿O el poder de una fe convencida de que algo va a ocurrir?”, expresa la parábola.

Para el hermetismo, el destino no es una fatalidad escrita en las estrellas. No es tampoco un resultado inexorable determinado por dioses. El destino es la meta hacia la cual nos dirigimos; como filósofos herméticos y maestros de nosotros mismos, se trata de llegar a la meta a conciencia. Cuando se está en un aeropuerto, se puede escuchar una voz llamando a los pasajeros de tal vuelo, de tal empresa con destino a tal ciudad. Precisamente, éste es el concepto de destino al que nos referimos: un punto de llegada. Si alguien toma alcohol en grandes cantidades por varias horas al día, fuma mucho y no se cuida, no debe sorprenderse si el destino le trae alguna enfermedad.

Si otra persona dedica varias horas del día a estudiar, a pesar del trabajo y otras actividades, su destino será aumentar su cultura y, tal vez, obtener un título universitario. Esta forma de concebir al destino se relaciona con los Principios Universales. Sin duda, el heimarmene está relacionado con la Ley de Causa y Efecto. Visto así, se puede decir que heimarmene es la concatenación de causas con sus efectos necesarios dentro del marco de un orden universal con arreglo a la Ley. El “destino” de cada uno y de cada colectivo hace a las decisiones tomadas dentro de las condiciones dadas. Dentro del hermetismo, se dice que “logramos lo que queremos porque queremos lo que debe ser”. Por tanto, actuando dentro de lo justo, inteligente y necesario, vibrando en la alegría, la inteligencia y el amor, tendremos que La Ley facilitará que obtengamos lo que necesitamos realmente. Esto es así aún cuando existan condicionantes determinada tales como males congénitos, por ejemplo.

Sin duda, no se trata del resultado de las decisiones que hayamos tomado sino de una realidad con la que se convive desde el nacimiento, aún antes de tener la facultad de optar. Entonces, ¿qué dice el hermetismo al respecto? Dentro de la propuesta hermética se explican estas situaciones como elecciones del alma previas a un nacimiento, opciones tomadas a la luz de experiencias de vidas anteriores. La reencarnación es una propuesta existente en las civilizaciones egipcias y helénicas de las cuales el hermetismo surge. Dentro de la Antigua Grecia, varias escuelas filosóficas planteaban teorías reencarnacionistas con nombres como metempsicosis o trasmigración de almas. Sin embargo, el hermetismo se diferencia de estas escuelas si bien no se les opone; el hermetismo está a favor de ciertas cosas y no está en contra de nada.

En la propuesta hermética, está expresamente excluida la posibilidad de considerar que los errores de una vida llevarán a que en la próxima, un ser humano reencarne como animal, por ejemplo, debido a que involucionó. Insistimos, el hermetismo no está en contra de nada, sólo está a favor de ciertas cosas. En consecuencia, hay diferencias enormes entre la propuesta hermética del heimarmene y el “karma” de tradiciones orientales, a pesar de algunas similitudes. En particular, el hermetismo tampoco plantea en su propuesta que a lo largo de varias vidas se encuentran las mismas almas en otros cuerpos físicos para resolver determinadas situaciones. Para la filosofía hermética, el alma evoluciona en cada vida, registrando aprendizajes de manera inteligente pero no racional y los hermetistas son “especialistas en el mas acá”, como decía John de Abate. La propuesta del destino que se hace o heimarmene y la reencarnación deja de lado las especulaciones sobre qué pasa entre una vida y otra vida, asimismo. Por el contrario, el heimarmene es una propuesta para que –ante situaciones aparentemente sin motivo como males congénitos- optemos en libertad por buscar la respuesta dentro de nosotros, preguntándonos: ¿Para qué mi alma eligió pasar por esta experiencia en esta vida? ¿Qué debo hacer para resolver desde el alma esta situación que nada indica que haya buscado o provocado con mi conducta?

El heimarmene libera al ser humano de las culpas para que pueda asumir sus responsabilidades sin cargas. Permite que las mujeres y hombres asuman errores, aceptando las consecuencias, pero actuando para corregirlos. La forma de enmendar errores o lograr que queremos pasa por el Principio de Generación: trabajando en generar nuevas causas, lograremos que por necesidad se obtengan los resultados deseados. Como se dice entre hermetistas: “Heimarmene puede ser entendido, pues, como la historia de la libertad humana”.

Un Abrazo Fraternal

Un Iniciado de la Sacra Orden del Corpus Hermeticum Internacional

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3 comentarios

  1. Jorge Enrique said,

    abril 2, 2009 a 9:13 am

    Si bien es cierto no es facil entender este concepto de heimarmene,requiere de estudio profundo para que se desarrollen las claves del entendimiento ,es pararse en el mundo y observar el universo que nos rodea,entonces podemos entender este concepto cuando tomemos la conciencia de lo que somos y que hacemos en este planeta.

  2. eleonora said,

    febrero 8, 2011 a 6:54 am

    Hola Jano, sigo con asiduidad tus publicaciones en este blog tan necesario e interesante. Quisiera saber si en Madrid la Orden del Corpus Hermético tiene algún monte donde pudiera dirigirme. Un saludo y gracias por brindarnos este acceso al conocimiento, tan celosamente escondido por muchos.

  3. amael said,

    agosto 2, 2011 a 5:19 pm

    Creo que debemos reflexionar sobre la Eternidad, en lo personal me trajo muchas respuestas, es mas revolucionó mi ser.
    Ahora es el futuro del pasado y el pasado del futuro. Cambiando ahora, cambiamos ambos.
    Con todo el amor de mi corazón.


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